Carburo de silicio (carborundum) SiC en bulto de 25 kg

$790.000

SKU: CARBORUNDUM
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El Carburo de Silicio (SiC), también conocido como carborundo, es un compuesto químico de silicio y carbono con la fórmula SiC. Este material fue descubierto accidentalmente por el químico sueco Jöns Jacob Berzelius en 1824 durante un experimento para sintetizar diamantes. Posteriormente, el químico e inventor estadounidense Edward Goodrich Acheson fundó la Compañía Carborundum con la intención de producir un abrasivo a partir de este compuesto.

El SiC tiene tres polimorfismos: cúbico, hexagonal y romboédrico. Es un material refractario con una alta resistencia a la oxidación a temperaturas elevadas, formando una capa de SiO2 que le proporciona protección. Su excepcional dureza lo convierte en un abrasivo ideal para desbaste, corte y pulido. Se produce en un horno eléctrico a muy altas temperaturas, utilizando arena de sílice, coke residual de petróleo, sal (como agente purificante) y aserrín (para disipar los gases).

 

El polvo de carburo de silicio se ha producido en masa desde 1893 y se utiliza como abrasivo en una variedad de aplicaciones, como frenos de automóviles, embragues y placas de cerámica en chalecos a prueba de balas. Su alta resistencia y dureza cercana a la del diamante lo hacen adecuado para aplicaciones en las que se requiere una limpieza rápida y eficiente, como en el chorreado de abrasivos. La capacidad de limpiar rápidamente sin contaminación ferrosa lo hace ideal para grabados en cerámica, vidrio y madera.

El SiC tiene una amplia gama de tamaños, desde gruesos hasta finos, lo que permite desarrollar una variedad de acabados. Su elevada temperatura de fusión (2500ºC) lo hace útil como material refractario, y su resistencia a la compresión permite su uso en componentes de turbinas y motores. En términos de dureza, el carburo de silicio se clasifica con una puntuación de 9.6 en la escala de Mohs y 25,000 en la escala de Knoop. Su capacidad para mantener aristas afiladas de excelente corte, aunque se fracture fácilmente, lo convierte en un abrasivo excepcionalmente eficiente, arrancando más material debido a la rápida formación de nuevos cantos afilados.